Con Smashico superamos los diez millones de visualizaciones, y un solo video pasó el millón. No hay fórmula mágica, pero sí patrones que se repiten. Estos son.
Los primeros 2 segundos deciden todo
El algoritmo premia la retención, y la retención se gana o se pierde al arranque: un crunch que se escucha, una pregunta incómoda, algo fuera de lugar. Si el segundo 1 no genera una pregunta en la cabeza del que mira, ya scrolleó.
La emoción compartible
La gente no comparte información: comparte identidad. "Esto es tan yo", "esto es tan vos". El humor local, el personaje reconocible (nuestro Rodrigo en Smashico), la situación que todos vivimos. El video viral le da al espectador algo que decir sobre sí mismo al compartirlo.
Nativo o nada
El contenido que parece publicidad muere en el intento. El que parece hecho por una persona para personas, vuela. Eso implica: vertical, con textos en pantalla, ritmo de cortes rápido y sonido pensado (la mitad mira con audio).
La constancia estadística
Ningún equipo del mundo emboca el viral a pedido. Lo que sí se puede: publicar formatos con potencial de forma sistemática y dejar que la estadística trabaje. De cada 10 videos bien pensados, 7 rinden normal, 2 muy bien y 1 explota. El que publica 3 videos por mes casi nunca llega a su explosión.
Preguntas frecuentes
¿Viral es igual a ventas?
No siempre: hay virales que no venden. Por eso el contenido viral se combina con contenido de conversión; uno trae la atención, el otro la cobra.
¿Necesito equipo profesional para intentarlo?
Necesitás criterio profesional más que cámaras caras: el celular alcanza si el concepto y la edición están bien pensados.
¿Querés contenido con potencial de explotar?
Producimos los videos de Smashico y compañía. Contanos tu marca.
Hablemos