¿Tu cliente ya sabe que necesita lo que vendés? Si sí, Google. Si hay que despertarle el interés, Meta. Esa es la esencia; ahora los matices.
Google Ads: capturar demanda que ya existe
Google es intención pura: alguien busca "cerrajero pocitos" o "alquiler de autos aeropuerto" y tu anuncio aparece en ese momento exacto. Ideal para servicios de urgencia, rubros transaccionales y B2B con búsquedas claras.
Su límite: si nadie busca tu categoría (producto nuevo, marca desconocida), no hay demanda que capturar.
Meta Ads: crear demanda donde no la hay
Instagram y Facebook interrumpen con algo irresistible: son el escaparate perfecto para gastronomía, moda, deco, belleza y todo lo que entra por los ojos. Nuestro caso Tugarage multiplicó su facturación por cinco con Meta como motor.
Su límite: el usuario no estaba buscando; el creativo tiene que hacer todo el trabajo.
La respuesta que casi nadie da: los dos, en secuencia
Los mejores resultados suelen venir de combinarlos: Meta genera el descubrimiento y llena la parte alta del embudo; Google captura a los que después buscan tu marca o tu categoría. El presupuesto se reparte según dónde esté tu cuello de botella: ¿te falta que te conozcan o que te encuentren?
Preguntas frecuentes
¿Y TikTok Ads?
Excelente costo por alcance para audiencias jóvenes y productos visuales. Lo tratamos como el tercer jugador: potente, pero exige contenido nativo de verdad.
¿Cuánto necesito para probar ambos?
No pruebes ambos con poco: elegí el que mejor calce con tu negocio, validalo, y expandí después.
¿No sabés por dónde arrancar?
Contanos tu negocio y te decimos qué canal conviene primero, con números.
Hablemos