El plan antes de la plata: diagnóstico, prioridades y un norte claro para que cada peso invertido tenga un porqué.
Marca, redes, competencia, embudo y números actuales. Sabemos dónde estás parado antes de proponer nada.
Metas concretas y medibles por trimestre. Si no se puede medir, no entra en el plan.
Dónde invertir, cuánto y en qué orden. Orgánico, pauta y acciones puntuales que se refuerzan entre sí.
Reunión y reporte todos los meses: qué funcionó, qué no, y qué ajustamos.
Entre una y dos semanas según el tamaño del negocio. Al final tenés un documento con hallazgos, prioridades y el plan propuesto.
Sí. El plan se dimensiona al presupuesto real: preferimos pocas acciones bien hechas que un plan gigante que no se ejecuta.
Mejor: trabajamos como refuerzo estratégico del equipo, con roles claros para no pisarnos.
Contanos tu caso y te respondemos con ideas concretas, no con un PDF genérico.
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